Tu IA no necesita más prompts. Necesita mejor dirección.
La deriva tiene tres caras. Deriva: pierde el contexto, se dispersa, se olvida de ti. Fabricación: rellena vacíos con confianza, suena verosímil pero no es real. Incoherencia: cambia de voz, cambia de criterio, te confunde. ECHO no añade más órdenes. Da dirección, contexto real y objetivos definidos.